Cuánta potencia eléctrica necesitas realmente y cuándo merece la pena bajarla
Descubre cuánta potencia de luz necesitas según tu vivienda y consumo, cómo detectar si te sobra potencia y cuándo compensa bajarla.

Cuánta potencia eléctrica necesitas realmente y cuándo merece la pena bajarla
Para saber cuánta potencia de luz necesitas, fíjate sobre todo en la potencia máxima que demanda tu vivienda cuando utilizas varios aparatos a la vez. Los metros cuadrados sirven como orientación, pero no determinan por sí solos los kW necesarios. Si tus máximos de los últimos meses están claramente por debajo de la potencia contratada, reducirla puede ayudarte a pagar menos en la parte fija de la factura sin cambiar tus hábitos de consumo.
Antes de bajar la potencia, conviene revisar los máximos registrados durante al menos un año para tener en cuenta épocas de mayor uso, como el verano si utilizas aire acondicionado. La propia CNMC recomienda comparar la potencia contratada con la demandada para tomar decisiones sobre posibles reducciones.
Cómo saber si tienes más potencia contratada de la que usas
La forma más fiable de detectar si te sobra potencia es comparar los kW que tienes contratados con los máximos que realmente has necesitado.
Por ejemplo, si tienes 5,75 kW pero tus registros muestran que incluso en los momentos de mayor uso tu vivienda se mantiene bastante por debajo, existe margen para estudiar una reducción. Eso no significa que debas contratar exactamente el máximo registrado: es prudente conservar cierto margen para situaciones en las que coincidan varios electrodomésticos. Tanto la potencia contratada como la potencia máxima demandada son valores que puedes encontrar en la factura.
También debes tener en cuenta tus hábitos futuros. Si vas a instalar aire acondicionado, un termo eléctrico, aerotermia o un cargador para coche eléctrico, tus necesidades pueden aumentar.
En los suministros domésticos 2.0TD puedes tener dos potencias diferentes, una para el periodo punta y otra para el valle. El periodo valle de potencia comprende de 00:00 a 08:00 de lunes a viernes y las 24 horas de fines de semana y festivos nacionales; el resto corresponde al periodo punta.
Qué mirar en tu factura: potencia contratada frente a potencia máxima demandada
Hay dos datos especialmente útiles:
| Dato | Qué significa | Para qué te sirve |
|---|---|---|
| Potencia contratada | Los kW que tienes disponibles según tu contrato | Determina parte del coste fijo de la factura |
| Potencia máxima demandada | El máximo de potencia que has llegado a utilizar | Permite comprobar si realmente necesitas todos los kW contratados |
La CNMC señala que en la información de la factura pueden consultarse tanto la potencia contratada como la potencia demandada durante el último año.
Imagina que tienes 5,75 kW contratados y tu máximo anual ha sido de 3,8 kW. El dato apunta a que dispones de bastante margen, por lo que tendría sentido analizar una bajada. En cambio, si has alcanzado 5,3 kW en varias ocasiones, reducir considerablemente la potencia puede hacer que tengas que cambiar tus hábitos o que el suministro se interrumpa al coincidir aparatos de alta potencia.
No te fijes únicamente en un mes. Revisa un periodo suficientemente amplio para incluir tus épocas de mayor demanda.
¿Cuánta potencia necesita un piso de 80 m² sin calefacción eléctrica?
Un piso de 80 m² sin calefacción eléctrica puede moverse, como referencia orientativa, en potencias alrededor de 3,45-4,6 kW, pero no existe una potencia correcta simplemente por tener 80 m².
Lo determinante es qué aparatos eléctricos tienes y cuáles utilizas simultáneamente.
Una vivienda con cocina de gas, agua caliente no eléctrica y pocos electrodomésticos funcionando a la vez puede necesitar menos potencia que otro piso de idéntico tamaño con vitrocerámica, horno, lavadora, lavavajillas y varios equipos de aire acondicionado.
Piensa, por ejemplo, en este escenario:
| Aparatos utilizados simultáneamente | Potencia aproximada de uso\* |
|---|---|
| Placa de cocina | 1,5 kW |
| Lavadora durante una fase de alta demanda | 2,0 kW |
| Frigorífico, iluminación y otros equipos | 0,4 kW |
| Demanda conjunta orientativa | 3,9 kW |
\*Ejemplo orientativo. La potencia real depende del modelo, programa y funcionamiento de cada aparato.
Con este patrón de uso, 3,45 kW podrían resultar ajustados cuando coincidan esos equipos, mientras que una potencia superior proporcionaría más margen.
Por eso, para calcular la potencia eléctrica de una vivienda es preferible partir de tus registros reales antes que sumar simplemente la potencia nominal máxima de todos tus electrodomésticos. Rara vez todos funcionan simultáneamente y a máxima potencia.
Si estás entrando a vivir en una vivienda y todavía no dispones de historial, haz inventario de los aparatos de mayor potencia y piensa cuáles necesitarás utilizar al mismo tiempo. Cuando ya tengas registros suficientes, podrás ajustar la potencia con mayor precisión.
Tengo 5,75 kW contratados, ¿me sobra potencia?
Tener 5,75 kW no significa automáticamente que te sobre potencia. En un piso de 80 m² sin calefacción eléctrica puede existir margen para reducirla, pero la decisión debe tomarse comprobando la demanda real.
Un usuario con 5,75 kW debería hacerse tres preguntas:
- ¿Cuál ha sido mi máxima potencia demandada durante el último año?
- ¿Qué aparatos estaban funcionando cuando se produjeron mis mayores picos?
- ¿Voy a incorporar próximamente equipos eléctricos que aumenten mi demanda?
Si tus máximos están lejos de 5,75 kW y no prevés nuevas cargas importantes, puedes estudiar una reducción. Si habitualmente te acercas a ese límite porque utilizas simultáneamente cocina eléctrica, horno, aire acondicionado y otros equipos, mantener más margen puede tener sentido.
Además, actualmente los consumidores con hasta 15 kW y contador compatible con discriminación horaria y telegestión pueden contratar la potencia en múltiplos de 0,1 kW. No es necesario limitarse a antiguos escalones como 3,45, 4,6 o 5,75 kW.
Tabla orientativa de potencia según vivienda y electrodomésticos
Esta tabla puede servir como primera referencia, pero debe contrastarse con los máximos reales de cada suministro.
| Perfil de vivienda | Equipamiento y hábitos | Potencia orientativa |
|---|---|---|
| Piso pequeño con pocos equipos eléctricos | Sin calefacción eléctrica y poca simultaneidad | 2,3-3,5 kW |
| Piso de 60-90 m² | Sin calefacción eléctrica y uso habitual de cocina y electrodomésticos | 3,45-4,6 kW |
| Vivienda con mayor simultaneidad | Cocina eléctrica, climatización y varios equipos funcionando a la vez | 4,6-5,75 kW |
| Vivienda muy electrificada | Climatización eléctrica, termo, cocina y otras cargas importantes | 5,75 kW o más |
| Vivienda con coche eléctrico | Depende de la potencia del cargador y de cuándo se realice la carga | Requiere cálculo específico |
Estas cifras no son recomendaciones universales. Dos pisos de 80 m² pueden necesitar potencias muy diferentes.
También puedes adaptar las dos potencias de la 2.0TD a tus hábitos. Por ejemplo, un hogar que carga un vehículo eléctrico principalmente de madrugada puede necesitar una potencia superior en valle sin que necesariamente tenga que contratar esa misma potencia durante el periodo punta. La estructura 2.0TD permite contratar dos potencias distintas.
Cuándo compensa bajar la potencia y cuándo no
Bajar la potencia suele tener sentido cuando dispones de un margen amplio y recurrente entre la potencia contratada y la máxima que realmente utilizas. Al reducir los kW contratados, disminuyes una parte fija de tu factura independientemente de cuántos kWh consumas.
Por eso, esta medida puede resultar especialmente interesante en viviendas con poco consumo o que mantienen potencias heredadas de necesidades que ya no existen.
Antes de solicitar una bajada, comprueba:
- Los máximos de potencia de un periodo suficientemente representativo.
- La demanda durante verano e invierno.
- Los aparatos de mayor potencia de la vivienda.
- Qué equipos utilizas simultáneamente.
- Si prevés instalar climatización eléctrica, aerotermia o un coche eléctrico.
- Cuánto ahorrarías realmente con la nueva potencia según las condiciones de tu suministro.
No compensa reducir agresivamente la potencia para conseguir un pequeño ahorro si después tienes que estar pendiente constantemente de qué electrodomésticos puedes encender.
También hay que considerar que bajar y volver a subir la potencia no son operaciones equivalentes desde el punto de vista económico: un incremento posterior puede implicar derechos regulados (derechos de acceso, extensión y enganche) y otras condiciones según el suministro. Por eso es preferible ajustar con cierto margen en lugar de escoger automáticamente la potencia más baja posible.
**H3. Riesgos de bajar demasiado (saltos del ICP)
Si contratas menos potencia de la que necesitas y superas el límite durante suficiente tiempo, el sistema de control del contador puede interrumpir el suministro.
Esto puede ocurrir, por ejemplo, si coinciden la vitrocerámica, el horno, la lavadora y el aire acondicionado y su demanda supera la potencia disponible.
Un corte aislado no implica necesariamente que debas subir la potencia. Si sucede únicamente cuando conectas muchos aparatos a la vez, puedes valorar si te resulta sencillo modificar tus hábitos.
El problema aparece cuando ocurre con frecuencia. En ese caso tienes dos alternativas: evitar la simultaneidad de los aparatos de mayor potencia o volver a aumentar los kW contratados.
Por eso, el objetivo no debería ser contratar la menor potencia posible, sino encontrar un equilibrio entre ahorro en el término fijo y comodidad de uso.
Si actualmente tienes 5,75 kW, no empieces preguntándote directamente si debes bajar a 4,6 o 3,45 kW. Primero comprueba cuál ha sido tu demanda máxima real y en qué situaciones se produce. Con esa información podrás estimar una potencia adecuada y, después, comparar tarifas de luz teniendo en cuenta tanto el coste de la energía como el término fijo de potencia.
En Luztarifa puedes comparar las condiciones de distintas tarifas una vez que tengas claro cuánta potencia necesita realmente tu vivienda. Así evitarás centrar la decisión únicamente en el precio del kWh y podrás valorar el coste total que tendrá el suministro para tu perfil de consumo.

